jueves, 4 de octubre de 2012

La importancia de la promoción y difusión de los valores


¿Qué les queda a los jóvenes? (…) también les queda no decir amén no dejar que les maten el amor recuperar el habla y la utopía ser jóvenes sin prisa y con memoria (…) tender manos que ayuden abrir puertas entre el corazón propio y el ajeno sobre todo les queda hacer futuro (…) Mario Benedetti.

La Asociación Civil Educación y Formación con Valores, la cual tiene como principal objetivo la promoción de estudios, propuestas, análisis, mesas y foros de debate con el propósito de difundir valores y principios universales, es una iniciativa ciudadana conformada por mexicanos preocupados por el actual contexto de deterioro social a causa de fenómenos multifactoriales que han impactado negativamente la vida muchos mexicanos, principalmente niños y jóvenes.

El sociólogo francés Émile Durkheim, señaló en su momento que “lo que mantiene unida a una sociedad son los valores y costumbres compartidos”, sin embargo añade que “los procesos de cambio en el mundo moderno poseen una celeridad y una intensidad nunca antes vista, condiciones que generan trastornos sociales”. En ese contexto, los valores y principios universales han sufrido un deterioro notable, abriendo espacios a los comportamientos negativos, a la violencia como forma de resolución de conflictos y al alejamiento de los individuos.

En nuestro país, los elevados índices de violencia y delincuencia, la falta de oportunidades educativas, -según reportes de la OCDE existen alrededor de 7 millones de jóvenes que ni estudian ni trabajan-, la pobreza en sus distintos niveles, la desigualdad, la corrupción, la impunidad, la falta de consensos y la polarización social, entre otras problemáticas, constituyen un círculo vicioso que difícilmente podremos romper, si no promovemos valores y principios desde la edad temprana en los diferentes escenarios de interacción social.

La familia, es quizás la institución que ha experimentado los cambios más profundos, las funciones de cada integrante se han modificado generando un entorno social asimétrico, no obstante, ante la irreversible diversificación y la metamorfosis del paradigma de la familia tradicional, es necesario llevar a cabo acciones que generen estabilidad, solidaridad, y que den sentido de pertenencia, con el objetivo de que cada mexicano pueda llevar una vida plena y satisfactoria.

Es cierto que la problemática nacional actual no sólo es producto de la crisis de valores; la debilidad estructural e institucional, la falta de políticas públicas integrales, el rezago educativo, el subdesarrollo, las crisis económicas recurrentes, la inseguridad alimentaria, son algunos de los factores que impactan las decisiones del individuo, sin embargo, estoy convencido de que a partir de la promoción eficaz de valores y principios universales -de manera conjunta con los maestros la iglesia católica, y los servidores públicos, cada uno desde su respectivos ámbitos de actuación y esferas de competencia- podremos impulsar un cambio de mentalidad orientado a rechazar la violencia, a incentivar la convivencia pacífica y un mayor entendimiento entre los individuos.

Educación y Formación con Valores A.C. es una iniciativa ciudadana, que reconociendo la importancia de la figura del maestro y del sacerdote, los cuales están presentes en todo el territorio nacional, decidió extenderles una convocatoria con el objetivo de que se sumaran a este proyecto, aceptando participar por coincidir en la necesidad de llevar a cabo acciones en favor de la promoción y difusión de valores y principios universales.

Por ello, la presencia tanto del Sindicato de Trabajadores de la Educación, como de la Iglesia Católica a través de la Conferencia del Episcopado Mexicano y la Nunciatura Apostólica, no constituyen ataque alguno a la laicidad de la educación pública, la cual está plenamente garantizada en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. El Estado es quien tiene la facultad y la responsabilidad de estructurar el sistema educativo nacional a través de la Secretaría de Educación Pública.

En ese contexto, nuestra principal y única motivación es la regeneración del tejido social a través del maestro, de la familia y de la fe, para lo cual continuaremos invitando a todos los sectores de la sociedad.

Por: Simón Vargas Aguilar

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