lunes, 24 de septiembre de 2012

PVEM, PRI, PAN y Panal darian votacion mayoritaria a Reforma que atenta contra trabajadores


El diputado del PVEM, Arturo Escobar manifestó que junto con el PAN, PRI y quizá Nueva Alianza se estará "en condiciones de poder aproximarnos a un buen dictamen de la iniciativa preferente de Reforma Laboral.

El legislador explicó que la propuesta del presidente Calderón habla de certificaciones externas, auditorías externas, "esa parte no camina, porque el Presidente no está pidiendo una reforma al Artículo 123 constitucional, y esto nos impide mermar lo que se conoce como autonomía sindical, y que ha sido identificado por la Corte como un principio absolutista".

Creo que vamos a estar ante un dictamen en una sesión rispidísima, la izquierda se va a reservar todo el articulado pero al final del día se está hablando de una ley que ha sido intocada.

Se busca que el gran objetivo sea la detonación del empleo en nuestro país que en esa parte si se va a caminar bien porque se establecen nuevos mecanismos para lo que es el derecho procesal laboral para hacerlo más expedito.

Pero en la realidad la reforma laboral en cuestión, calca casi idéntica de otras que ya se han aplicado en naciones que ahora mismo están en crisis, falla en su diagnóstico y propósitos. No creará más empleos. Menos aún los hará remunerativos. No es la que ahora se discute una reforma para crear empleos, sino para facilitar los despidos.

Para ayudar a la creación de nuevos puestos de trabajo, harían falta medidas efectivas para impulsar la creación de empleos de calidad, a los que debería aspirar la economía mexicana si queremos que la productividad sea uno de los motores del crecimiento y un factor de mejora efectiva de nuestra competitividad.

Tal y como fue enviada por Calderón a las Cámaras, la reforma laboral es un detonante que puede agravar la de por sí ya precaria situación de la economía mexicana, inmersa en los albores de una nueva y tal vez definitiva crisis financiera mundial.

En primer lugar, los cambios normativos facilitan la reducción de salarios, con lo que cabe esperar que se produzcan dos efectos:

a) En el corto plazo, la caída de salarios provocará una caída de los ingresos disponibles de las familias, lo que se traducirá en una contracción del consumo y consecuentemente en una caída del PIB;

b) a mediano y largo plazo, esta reducción de salarios puede mejorar la competitividad, siempre y cuando esa caída no se compense con un aumento de márgenes empresariales y se traslade a un descenso de precios.

En segundo lugar, esta reforma facilita la extinción de la relación laboral por causas económicas y abarata el despido. En una coyuntura como la actual, en la que ya se está produciendo una nueva contracción de la economía, esta flexibilización interna podría ser utilizada por las empresas para aumentar el número de despidos y con ello agravar el deterioro del mercado laboral.

Y en tercer lugar, las previsiones de déficit público del Gobierno adolecen de una carencia evidente, ya que no contemplan los efectos negativos derivados de la reforma laboral y que se manifestarán, por un lado, en la caída de la recaudación de los ingresos tributarios (ISR e IVA) asociados al empeoramiento tanto de los ingresos como de la capacidad de gasto de las familias.

Fuente: Revista EMET

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