Cuando las grandes trasnacionales se llevan rudo, hasta los trapitos más sucios salen a relucir. Es el caso del conflicto reciente entre Apple, la compañía más aliosa del mundo en teléfonos inteligentes, computadoras y tablets, Samsung, corporativo norcoreano que ha comenzado su contrataque contra la empresa fundada por Steve Jobs para amargarle la fiesta por el lanzamiento de la nueva generación del smartphone iPhone5.
El mismo día que Apple anunció que comenzará la distribución de su nuevo iPhone5, que incluye tecnología de conexión a altas velocidades (hasta 100 megas por segundo), además de un nuevo chip, el A6, que le permite responder más rápido y doblar el rendimiento gráfico, Samsung parece contraatacar divulgando las denuncias de defensores de derechos humanos contra la compañía norteamericana.
Estas organizaciones han denunciado que miles de jóvenes en Taiwán y otras partes ensambladoras de Apple en Asia son presionados para trabajar en las plantas de Foxconn Technology Company, con contratos leoninos, bajos costos en mano de obra y sin derechos de seguridad mínimo.
La sospecha de que Samsung puede estar detrás de este ataque ha crecido entre los conocedores de las guerras corporativas entre los dos gigantes de la tecnología.
Apple le ganó recientemente a Samsung una millonaria demanda por juicio de patentes en Estados Unidos, al acusar a la compañía sudcoreana de copiar el diseño de sus teléfonos en los Galaxies. A principios de 2012, Apple también demandó a Samsung y logró que se prohibiera la venta de sus productos. En Japón no pudo lograr lo mismo y en México ha tratado de frenar la comercialización de los productos iFone.
El mismo día que Apple anunció que comenzará la distribución de su nuevo iPhone5, que incluye tecnología de conexión a altas velocidades (hasta 100 megas por segundo), además de un nuevo chip, el A6, que le permite responder más rápido y doblar el rendimiento gráfico, Samsung parece contraatacar divulgando las denuncias de defensores de derechos humanos contra la compañía norteamericana.
Estas organizaciones han denunciado que miles de jóvenes en Taiwán y otras partes ensambladoras de Apple en Asia son presionados para trabajar en las plantas de Foxconn Technology Company, con contratos leoninos, bajos costos en mano de obra y sin derechos de seguridad mínimo.
La sospecha de que Samsung puede estar detrás de este ataque ha crecido entre los conocedores de las guerras corporativas entre los dos gigantes de la tecnología.
Apple le ganó recientemente a Samsung una millonaria demanda por juicio de patentes en Estados Unidos, al acusar a la compañía sudcoreana de copiar el diseño de sus teléfonos en los Galaxies. A principios de 2012, Apple también demandó a Samsung y logró que se prohibiera la venta de sus productos. En Japón no pudo lograr lo mismo y en México ha tratado de frenar la comercialización de los productos iFone.
Los abogados de iFone aseguran que esta marca fue registrada en 2003, casi cuatro años antes de que Steve Jobs anunciara el nacimiento del iPhone en San Francisco.
Apple concentra el 68 por ciento del mercado global de tabletas y los iPads constituyen el 91 por ciento del tráfico web procedente de este tipo de dispositivos.
A su vez, Samsung es un proveedor clave de Apple y produce microprocesadores, pantallas planas y chips de memoria que son claves para la producción de iPhones, iPads e iPods.
Fuente: Homozapping

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